Inseguridad financiera, el gran problema de los emprendedores

Cuando se habla de las condiciones de trabajo de los emprendedores se centra el debate en cuestiones como la posibilidad o no de disfrutar vacaciones, el número de horas que se trabajan al día, las trabas burocráticas o la pensión que reciben cuando se jubilan. A pesar de ello los emprendedores suelen reflejar en los diferentes estudios que están contentos con su modelo de trabajo. Solo con un pero... la inseguridad financiera, este el gran problema de los emprendedores.
No hablamos aquí de si van a tener trabajo o no el mes que viene. Un trabajador por cuenta ajena puede ver como finaliza su contrato o es despedido y se marcha a casa. Claro que tiene una indemnización y un paro para aguantar mientras encuentra otro trabajo. Cuando un emprendedor cierra su negocio, generalmente lo que se lleva son deudas.
Hablamos más bien de las fluctuaciones económicas que sufren, donde se pueden juntar meses muy malos en facturación, donde apenas tienen ingresos o no les permiten cubrir los gastos de explotación de su negocio y sus cotizaciones sociales. Esos meses toca tirar de ahorros. Y este es el gran problema para muchos de ellos, que no tienen meses tan buenos como para poder crear un fondo de contingencia suficiente.
De estos meses buenos para vivir tranquilos se necesitaría reservar un porcentaje para los meses que no tendremos una facturación suficiente. También para el tiempo que vamos a estar de vacaciones, para cuando tenemos una baja por enfermedad, para complementar la jubilación llegado el momento o para hacer frente a los impagos de nuestros clientes.
Si esta planificación no se produce o no se factura lo suficiente para reservar dicho porcentaje lo que ocurre es que el mes que no facturamos suficiente se acumulan deudas y el bueno se trata de hacer frente a ellas. Esto crea una tensión financiera importante para el emprendedor.
Al final es una cuestión de tener ingresos suficientes, pero también de planificar adecuadamente. Muchos emprendedores a lo largo de su vida laboral han tenido momentos muy buenos, pero no han sabido guardar para las épocas de vacas flacas. Esto acaba en muchas ocasiones en tener que dejar su emprendimiento y buscar su lugar como trabajadores nuevamente.
Fuente: Pymes y Autónomos, Carlos Roberto